El vendaje
La sala estaba llena cuando entramos.Doy un paso atrás.Mi madre me empuja.Nos sentamos en dos asientos vacíos.Son altos.Mis pies no tocan el suelo.Mi madre mira el vendaje.Lo aprieta. Ya no sangra.—¿Otra vez con los de la calle de arriba?No digo nada.—Siempre es lo mismo.—Ellos empiezan.—Y tú sigues.No contesto. Nos callamos.Me late la cabeza. Donde dio…
