Vida

  • La matanza

    Esa mañana el pueblo estaba casi vacío, y no solo por ser un frío día de noviembre. Los pocos vecinos que había y los cuatro de la ciudad que se habían animado a venir, estaban casi todos en el bajo de Dolores. Hoy era el día de la matanza. —¿Y Venancio, no va a venir…

  • Sin abrir

    Sobre la mesa, extendidos, había unos planos y varias fotos. Dos hombres miraban todo con detenimiento. El teniente Cortés repasaba con sumo cuidado cada uno de los documentos. No quería que se le escapara nada; no podía permitirse que hubiera ningún fallo en esa misión. Según los últimos informes de inteligencia, habían localizado al comandante…

  • Desilusión

    La habitación estaba en penumbra. Por el balcón abierto entraba el ruido de los coches y el olor a gasolina.Hacía años, por el mismo balcón, se podía escuchar el sonido de los pájaros y oler las flores de los tilos del parque cercano.En la radio, una vieja Telefunken del 63, estaban dando las noticias; un…

  • Las naranjas

    El cielo amenazaba lluvia y eso hizo que Manuel torciera un poco el gesto cuando dejó de mirar por la ventana.Luego, se sentó en el sofá y encendió la radio.Después de un rato, decidió lavarse, vestirse e irse a la calle. Ya en la puerta, miró indeciso el paraguas y decidió no cogerlo.Llamó al ascensor,…

  • Demasiado lejos

    Todos se miraron. Los gritos se oían hace un momento cesaron.El coche estaba parado en mitad de la carretera. Nadie hablaba. El rumor del agua llegaba hasta ellos; unos metros más abajo estaba el canal que abastecía a la serrería.Rufo lo enfocó con la linterna. Hacía menos de una hora todos estaban sentados delante de…

  • Donde todo empezó

    El solar estaba vacío. Donde antes la maleza cubría el terreno, ahora solo quedaban las marcas de pisadas y neumáticos que se cruzaban grabadas en el barro helado. Me quedé quieto en el borde, con las manos en los bolsillos, mientras veía cómo el vaho de mi aliento se desvanecía. Cerré los ojos y entonces…

  • El reloj

    Si por algo era conocido Manuel en el pueblo, no era por el hidromiel que elaboraba, ni por los bastones que tallaba en el porche, era por sus manías.Algunas eran visibles: la ropa, que se cambiaba todos los días de la semana; las albarcas, siempre tenía que ponerse primero la izquierda; la forma de coger…

  • El tesoro

    ¡Evaristo ha muerto!Fueron las palabras que dijo el hijo de Marce, sin llegar a entrar al bar, asomando la cabeza a través de la cortina de cuentas que servía para que no entraran las moscas.Varios de los que estaban allí, tomando unos vinos, salieron a la calle. Evaristo siempre había sido un hombre reservado, pero,…