Vida

  • El tesoro

    ¡Evaristo ha muerto!Fueron las palabras que dijo el hijo de Marce, sin llegar a entrar al bar, asomando la cabeza a través de la cortina de cuentas que servía para que no entraran las moscas.Varios de los que estaban allí, tomando unos vinos, salieron a la calle. Evaristo siempre había sido un hombre reservado, pero,…

  • El miedo sin nombre

    Sabía cómo se apagaba una vela con los dedos, pero no cómo se apagaba el miedo: uno deja huella en la piel, el otro… Mientras vivió Marcela, todo fue bien. Durante cincuenta años, ella fue su norte en la brújula y timón en el barco. Luego vino lo que vino: la operación, la quimio; él…

  • La verdadera herencia

    Recuerdo la primera vez que le dije una mentira a mi padre. No fue por una pelea en la calle, por haber desobedecido a mi madre, ni por irme a jugar sin hacer los deberes; fue por un examen. Había sacado un cuatro en matemáticas y era la primera vez que ocurría. Yo sabía que…

  • La llamada

    La llamada me sorprendió. La pantalla del móvil indicaba un número para mí desconocido. Dudé antes de contestar, pero al final lo hice.—¿Diga?Tras un breve silencio, escuché una voz que no oía desde hacía años.—Hola, hijo…Al oír esas palabras, sentí que algo dentro de mí se tensaba. Era mi padre. Su voz sonaba cansada. Hacía…

  • Guardiana de la memoria

    Todos sabían que Elena era la guardiana de la memoria familiar. Desde niña, el desván polvoriento de la vieja casona del pueblo le atraía más que jugar con sus primos en el jardín. Allí, rodeada de fotos descoloridas, cartas amarillentas y grabaciones olvidadas, comenzó a desarrollar su pasión: preservar el pasado de su familia. Aquellos…

  • ¡Soy un tuareg!

    A comienzos de primavera, los días aún eran fríos. Cuando esa mañana Amir fue a lavarse, vio que el agua de la jofaina estaba helada, así que tuvo que ir a sacar agua del pozo.A pesar de tener doce años, su abuelo le seguía insistiendo en que tuviera cuidado de no caerse dentro. «Desde que…

  • Posada «El Edén»

    A la salida del pueblo, al final de un tortuoso camino, se erguía una posada, discreta y sombría. Era parada y refugio para aquellos a quienes la sociedad había dado la espalda. El Edén, nombre por el que se le conocía, era un edificio rústico, con paredes de piedra que exudaban historia y tejas desiguales…

  • Por fin, el pueblo

    Ha pasado ya un año desde el accidente. Es la primera vez que vuelvo al pueblo. Me ha costado mucho volver a empezar desde cero. Ha sido muy duro, pero ha merecido la pena. —Todo el mundo te espera —me ha dicho mi padre—. Han cambiado muchas cosas. Todo el pueblo ha colaborado. Conforme me…