Los seguidores de nubes
El amanecer era frío. En el horizonte se comenzaba a percibir la claridad que antecede a la salida del sol. El viento todavía soplaba alborotado y helador. Hasta que el sol no se alzara por el horizonte, ese aire no pararía. Solo él, era capaz de aplacarlo con el peso de sus tórridos rayos. Luego,…
