Año: 2026

  • Terapia domótica

    El sonido del teléfono resonaba en la oficina vacía. Los pocos muebles y alguna litografía colgada de las paredes no podían mitigar el eco.—Bruno Gutiérrez, psicólogo, dígame.—Me llamo… bueno, llámeme Álex, quisiera pedir una cita.—No hay problema, dígame cuándo le viene bien y miro mi agenda.—Me interesaría que fuera por videoconferencia; yo no puedo ir…

  • Quince años

    El hombre acercó la cara al cristal de la puerta; quería comprobar que no hubiera nadie en su interior.El rótulo de neón parpadeaba: «Vid o club Noc es de ohemia». Algunas letras habían muerto hace tiempo. Un cartel amarillento, pegado con celo en el escaparate, anunciaba el cese del negocio. Al entrar, lo recibió la…

  • El vendaje

    La sala estaba llena cuando entramos.Doy un paso atrás.Mi madre me empuja.Nos sentamos en dos asientos vacíos.Son altos.Mis pies no tocan el suelo.Mi madre mira el vendaje.Lo aprieta. Ya no sangra.—¿Otra vez con los de la calle de arriba?No digo nada.—Siempre es lo mismo.—Ellos empiezan.—Y tú sigues.No contesto. Nos callamos.Me late la cabeza. Donde dio…

  • La matanza

    Esa mañana el pueblo estaba casi vacío, y no solo por ser un frío día de noviembre. Los pocos vecinos que había y los cuatro de la ciudad que se habían animado a venir, estaban casi todos en el bajo de Dolores. Hoy era el día de la matanza. —¿Y Venancio, no va a venir…

  • Sin abrir

    Sobre la mesa, extendidos, había unos planos y varias fotos. Dos hombres miraban todo con detenimiento. El teniente Cortés repasaba con sumo cuidado cada uno de los documentos. No quería que se le escapara nada; no podía permitirse que hubiera ningún fallo en esa misión. Según los últimos informes de inteligencia, habían localizado al comandante…

  • S.A.C. del infierno

    El cartel encima del mostrador no dejaba lugar a dudas. Había llegado al lugar adecuado.«Infierno – Servicio de Atención al Cliente»«Su condena es importante para nosotros, por favor, no arda de impaciencia». Detrás del mostrador, un demonio con manguitos en los brazos y visera encima de los ojos, que le tapaba parcialmente los cuernos, tamborileaba…

  • Desilusión

    La habitación estaba en penumbra. Por el balcón abierto entraba el ruido de los coches y el olor a gasolina.Hacía años, por el mismo balcón, se podía escuchar el sonido de los pájaros y oler las flores de los tilos del parque cercano.En la radio, una vieja Telefunken del 63, estaban dando las noticias; un…

  • Interiorismo letal – reformas de muerte

    En su tarjeta de visita decía claramente su profesión «Martín Hermosilla – Interiorista». Era su pasión. Lo de asesino a sueldo, doctorado por la universidad «Ninja de estar por casa», era por su necesidad de ingresos extra. Lo que llamamos vulgarmente pluriempleo. Actualmente trabajaba para la agencia Sicarios «Pepe e Hijos»: «Matamos poco, pero con…