Quince años
El hombre acercó la cara al cristal de la puerta; quería comprobar que no hubiera nadie en su interior.El rótulo de neón parpadeaba: «Vid o club Noc es de ohemia». Algunas letras habían muerto hace tiempo. Un cartel amarillento, pegado con celo en el escaparate, anunciaba el cese del negocio. Al entrar, lo recibió la…
