Ya no queda nadie fuera
—Hola, Maite, ¿qué tal estás hoy? ¿Cómo lo llevan los padres?Mientras el hombre hablaba, con un trapo y un cepillo comenzó a limpiar la lápida del pequeño panteón. Estaba justo donde las vistas, entre los árboles, se abrían al valle. Al mirar las fotos de su padre y su suegro, recordó su afición por el…
