Malik y Tinihan
El sol del Sahara, para Malik, era implacable pero conocido. Desde que recordaba, el amanecer traía consigo un manto dorado de luz y calor, que alejaba el frío de la noche. Y cada atardecer, el mismo sol teñía las dunas de un rojo carmesí, antes de dejar paso al helado abrazo de la oscuridad. Todos…
