El sueño americano…
Parte IV —Y tú, Dolores, ¿cómo es que has terminado aquí? —Verás, soy de San Jacinto, un pueblecito muy lindo cerca de Chihuahua. Me tuve que ir porque mi marido me hacía la vida imposible. Es un borracho que solo piensa en beber, jugar e irse de putas. El trabajo no iba con él, así…
