Cuentos y relatos

  • El sueño americano…

    Final Las siguientes semanas fueron agotadoras. Además del trabajo normal, teníamos que poner en marcha lo acordado con los colombianos. Estos no parecían fiarse y siempre había varios de ellos, vigilando el proceso. Durante ese tiempo Guadalupe y Roberto mantuvieron largas conversaciones, y aunque a ninguno de los dos les agradaba la situación, lo bueno…

  • El sueño americano…

    Parte V Ese fin de semana Roberto invitó a cenar a Guadalupe. Fueron a un pequeño restaurante mejicano, que había cerca del motel donde ella vivía. El ambiente era agradable y acogedor. Roberto le contó que había nacido allí. Su padre era sueco y se casó con su madre, que era una inmigrante mejicana. Estudio…

  • El sueño americano…

    Parte IV —Y tú, Dolores, ¿cómo es que has terminado aquí? —Verás, soy de San Jacinto, un pueblecito muy lindo cerca de Chihuahua. Me tuve que ir porque mi marido me hacía la vida imposible. Es un borracho que solo piensa en beber, jugar e irse de putas. El trabajo no iba con él, así…

  • El sueño americano…

    Parte III —Aquí trabajan diez mujeres empaquetando pedidos. Luego, lo que hay que distribuir fuera de aquí se envía como mercancía a través de la empresa «legal» de logística y lo que es para nuestro entorno cercano se distribuye a través de negocios «legales» como el de la pastelería. Ese que se acerca es Miguel,…

  • El sueño americano…

    Parte II Esa noche no pegó ojo. Por una parte, sabía que en la oferta de Manuel había trampa, no sabía cuál, pero la había. También que estaba harta de tener que ir de aquí para allí, como había estado haciendo el último año. Un poco de estabilidad, aunque fuera con ese tipo de trabajo,…

  • El sueño americano…

    Parte I Mientras volvía a casa, Guadalupe iba pensando en su situación. Ella y su marido habían entrado, de forma ilegal, en los EE. UU. El reclamo de la tierra de las oportunidades era grande. Ese canto de sirenas, que al oído de muchos de sus paisanos, sonaba a música celestial. Para ir tirando habían…

  • Recuerdos

    Cuartero Buendía llevaba una buena vida. Tenía todo lo que el dinero puede comprar. Cuando Matías Castillo le vio manejarse entre pistolas, rifles y goma dos, no se lo pensó, le nombró su ejecutor. Los resultados de los primeros trabajos, le confirmaron que había elegido al hombre correcto. Cuartero no tenía mujer ni hijos, por…