Donde todo empezó
El solar estaba vacío. Donde antes la maleza cubría el terreno, ahora solo quedaban las marcas de pisadas y neumáticos que se cruzaban grabadas en el barro helado. Me quedé quieto en el borde, con las manos en los bolsillos, mientras veía cómo el vaho de mi aliento se desvanecía. Cerré los ojos y entonces…
